Un cuerpo de élite

Cada dos años, reunidos los Extraordinarii en Asamblea General, eligen por mayoría a aquellos socios que han de representar a los dos personajes principales de la Legión: el Comandante Cayo Mucio Scaevola y la Diosa Belona.

Una vez elegidos y durante la Cena de Investidura –cena de gala y de fecha indeterminada pero anterior a Fiestas, en la que se produce oficialmente el relevo entre personajes-, ambas figuras deciden quienes van a ser los personajes secundarios de la Legión: El lugarteniente Cneo Petreyo y la Pitonisa Marta la Siria, así como a sus equipos de oficiales y sacerdotisas.

Los cuatro han de formar un equipo sólido, han de estar perfectamente complementados, ya que es su responsabilidad el mantener el espíritu extraordinarii, especialmente durante los diez días de fiestas.

Aunque desde su fundación ya existía la figura del comandante, es el 12 de Diciembre de 1.996 cuando se les da nombre a los personajes.

En desfile los podrás ver al frente de los hombres y de las mujeres respectivamente.

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Jorge Gómez

CAYO MUCIO SCAEVOLA

Prefecto de los Extraordinarii

A finales del siglo VII a.C., recién derribada la monarquía e instaurada la República, en el horizonte de Roma, apenas sacudido el yugo del rey Tarquino el Soberbio, se perfila una nueva amenaza: las tropas del etrusco Lars Porsenna, rey de Clusium (Chiusi), probablemente en connivencia con el destronado rey Tarquino, también de origen etrusco, pone sitio a la Urbe. Un joven patricio, Cayo Mucio, logró introducirse por sorpresa en el campamento enemigo, con la intención de asesinar al rey Porsenna y lograr que los etruscos levantaran el sitio; pero se equivocó de víctima y mató a uno de sus ayudantes. Al ser presentado ante el rey, metió él mismo su mano derecha en un brasero para castigar su error, de ahí el sobrenombre de Escévola (de scaevus, el zurdo). Advertido Porsenna de que tras Mucio vendrían muchos más y espantado el rey por el coraje del romano, capaz de abrasarse voluntariamente la mano sin una mueca de dolor, decidió no enfrentarse a un pueblo de semejante temple y levantó el asedio, salvándose así la ciudad.

Se eligió a C. Mucio Escévola para encarnar al Praefectus Extraordinariorum porque pensamos que representa las virtudes castrenses más características de éstos: el valor y el desprecio al dolor y a la muerte ante el bien supremo de la salvación de la patria, y porque la función táctica de los Extraordinarii, las incursiones tras las líneas enemigas y los audaces golpes de mano, están totalmente en consonancia con la legendaria hazaña de nuestro héroe, en cuya biografía se entretejen la historia y la leyenda.

Muestra de ello es el momento en que sacrifica su vida en combate a cambio de que Belona conceda a la victoria a Roma.

María Eugenia

BELONA

Diosa de la guerra y madre de los Extraordinarii

Belona, compañera de guerra, hermana y esposa de Marte, es la diosa romana de la guerra. Parece que hay que buscar su origen entre el pueblo sabino, siendo su culto más antiguo que la misma Roma.

Belona es la guerra misma. Su nombre se deriva del latín bellum (la guerra), y se la representa armada de los pies a la cabeza, con casco, coraza y lanza, bien a caballo o bien sobre un carro de guerra. A veces se la representa también blandiendo una antorcha encendida, con la que esparce la muerte y la destrucción.

En el templo de Belona, ubicado en el Collis Capitolinus (fuera del pomerium), se celebraban todas las reuniones del Senado sobre la guerra exterior y estaba a cargo de veinte sacerdotes, los Bellonari, o colegio sacerdotal de los fetiales, estando al frente de éstos el Pater Patratus.

Los Extraordinarii invocan a su diosa por mediación de una pitonisa, llegando aquella a materializarse. La diosa accede a las súplicas del comandante Cayo Mucio Scaevola de que les conceda la victoria, pero exige a cambio el sacrificio de la vida de muchos de sus hombres, entonces Scaevola se niega a que sus hombres mueran por él, y en la línea de las más antiguas tradiciones romanas, realiza el ritual de la devotio de las armas, comprometiéndose solemnemente a buscar la muerte en combate a cambio de que la suerte de las armas sea favorable a las legiones. Belona accede.

Durante la batalla puede verse el momento en que Scaevola cae y los extraordinarii sacan su cuerpo del campo de batalla entre bengalas rojas.

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Mikel López

CNEO PETREYO ATINAS

Lugarteniente de los Extraordinarii

En el año 48-44 a.C. las hordas germánicas (cimbrios, teutones, queruscos, marcomanos y algunas tribus célticas), cruzaron los Alpes con el propósito de invadir Italia.

Fueron enviados a detenerlas los cónsules del año: Cayo Mario, que los aplastó en Aquae Sextiae (Aix-en-Provence) y su colega Quinto Lutacio Catulo en el este, quien no tuvo tanta suerte.

Tras un avance hasta la región de Tridentum (Trento), en la Galia Transpadana, el ejército consular está a punto de ser rebasado por los flancos y arrollado por el enemigo. Para evitarlo, el lugarteniente de Cátulo, Lucio Cornelio Sila ordena a las legiones cruzar el río Athesis y replegarse hasta la línea del Padus (río Po), donde darán la batalla definitiva unidas sus fuerzas a las de Mario.

En este repliegue táctico se distinguió el centurión primus pilus Cneo Petreyo, a cuya legión se le encomendó la difícil misión de proteger la retirada romana sobre el puente del río Athesis, tras la cual sería derruido.

Ante la indecisión del tribuno romano al mando de la unidad, Cneo Petreyo asumió el mando y dio la orden de cargar, encabezando él mismo el contraataque.

Resultó herido en un costado, pero logró detener momentáneamente a los germanos y cruzar el puente tras el último de sus soldados, segundos antes de que los zapadores lo derribaran, con lo que se hizo uno de las únicas nueve personas en toda la historia en recibir la corona de hierba, también llamada gramínea y obsidionalis, máxima condecoración militar romana reservada únicamente a los generales, comandantes u oficiales que salvaban a un ejército entero. La corona se hacía con flores, hierbas y cereales (de donde toma el nombre), incluyendo trigo, recogidos en el mismo campo de batalla y trenzadas. Era otorgada por el propio ejército al oficial que lo había salvado.

Su hazaña se enmarca entre las clásicas misiones que solían encomendarse a los Extraordinarii, siempre en el lugar de mayor peligro, como en este caso, cubriendo la retirada de todo un ejército consular mientras contienen el ataque enemigo.

Patricia Angosto

MARTA LA SIRIA

Pitonisa de los Extraordinarii

Marta, pitonisa y adivinadora de origen sirio, vivía en la corte del rey Boco de Mauritania.

Durante la Guerra de Yugurta, mientras Cayo Mario pactaba con Boco la ruptura de su alianza con Yugurta, Marta predijo al romano que sería el Primer Hombre de Roma y llegaría a ocupar el Consulado hasta siete veces.

Agradecido y halagado en su ambición, Mario cumplió el deseo de Marta de conocer Roma, llevándola consigo al finalizar la campaña, en cuya casa vivió como una verdadera reina hasta el fin de sus días, escandalizando a los romanos al pasearse habitualmente por la urbe en una litera revestida de púrpura.

Salustio la describe como una anciana desdentada de aspecto desagradable, famélica y arrugada, cubierta de tatuajes y teñidos con alheña rostro y manos, y vestidos estrafalarios de tonos chillones, con profusión de colgantes y abalorios. Como es natural, nuestra pitonisa no responde ni de lejos a esta descripción, al menos en lo referente a su físico.

Marta oficia como intermediaria entre los mortales y los dioses en nuestro acto del Designio de los Dioses, en el que invoca a nuestra diosa Belona para que nos sea propicia en la batalla.

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A continuación puedes ver quién ha representado a los personajes a lo largo de la historia de la legión:

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Sergio Pérez

Rocío Aledo

Pedro López

Carla Ros

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Pedro López

María Eugenia

Sergio Pérez

Antonia Martínez

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Raúl Aledo

Amaia López

Salvador Negroles

Rocío Aledo

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Jorge Gómez

Patricia Angosto

Juan Aledo

Marina Lorca

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Juan Aledo

Eva Sánchez

Jorge Gómez

Rocío Aledo

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

José Luis Navarro

Patricia Angosto

José Manuel Cacho

Amaia López

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Javier Ibernón

Mar Saura

José Manuel Cacho

Marina Jover

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Aquilino Javier

Esperanza Díaz

José Manuel Cacho

Marina Jover

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Juan Luis Aguirre

Nuria Lázaro

José Luis Navarro

Sonsoles Aguirre

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Alfonso Martínez

Francis Martínez

Juan Francisco Andreu

Mar Saura

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Juan Martínez

Juana María Egea

Alfonso Martínez

Ana García

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

José Antonio Ortas

Lali Gómez

Alfonso Martínez

Juana María Egea

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

PITONISA

Juan Aledo (1996)

Tina Bermejo

Jorge Gómez (1996)

Mariló Conesa

Jorge Gómez (1997)

 

Juan Martínez (1997)

 

COMANDANTE

DIOSA

LUGARTENIENTE

Pedro López

Carmen Guirao

Juan Aledo

COMANDANTE

LUGARTENIENTE

Julio Vidal

Pedro Sánchez